miércoles, 3 de junio de 2009

Houdini

Houdini y su esposa
pese a las leyes más exactas
eran uno
los dos.

Será por eso que él
antes de morir,
creó un código secreto
que habría de comunicar a su mujer,
una vez que él muerto, ella
pudiera escucharlo.

Parece que nunca
llegaron las palabras si es
que algo como el mensaje existía.

Ella se levantaba a la mañana
y esperaba una señal de los pájaros
el movimiento de la vajilla por la noche
reflejos en un espejo que le dijeran
que Houdini aún la recordaba
presente
siquiera de una forma misteriosa.

Algo así debe ser
lo que pasa cuando
vemos la cama vacía
la habitación sin muebles
y el cuerpo con las cicatrices
no mienten las batallas
que perdimos en silencio.

Gritamos roncos y esperamos
que alguien nos diga si somos
los dos, uno
los que éramos
divididos en el tiempo y aún los mismos
un yo que fuga
sin mensajes de despedida
al que se fue
sin rastros
perfecto en el espacio.


Jime Repetto

3 comentarios:

*naylanaranja dijo...

por esas casualidades que se dan en este pequeño (y no tan) ciberespacio, llegue hasta aca, yme gusto mucho lo que lei. pude encontrarme en muchos versos. gracias entonces!
y suerte

leit0 dijo...

El cocainomano masturbador compulsivo estuvo bien, pero el ratatata se robo el show.

Ji. dijo...

Mi querido Leit, no vale venir de incógnito!

Nayla, :) siempre es bueno conocer a otra pelirroja para compartir experiencias. Sea bienvenida!


Besos!