martes, 22 de abril de 2008

Girondo y Alfonsina Cap.5 Agua que no has de beber

Mi hermana consideró una crueldad -y lo expresó con un cartel pegado en la puerta de mi cuarto- que yo me hubiera olvidado de cambiarle el agua a los peces. Cuando volví del trabajo, después de despertarme tarde, pagar 15 pesos de taxi y tomar exámenes, me encontré con la notita. Mi miedo era que los peces estuvieran flotando cual fideos de zanahoria en sopa turbia. Pero no. Eran las cuatro y los desgraciados dormían juntitos como nunca en el fondo del tarro. Para que vean que hasta las parejas más discutidas se unen frente a la adversidad. Lo que sí, decidí cambiarles el agua así que vamos a ver si siguen juntos ahora que el pH no es igual.

4 comentarios:

Chechula dijo...

Ojo, mi suegra tenía unos peces que siempre andaban muy juntos y ella creía que estabn mas que enamorados... Un día el macho apareció con un ojo en compota (increible, no?) y parece que la chica le habia pegado, entonces los llevó al veterinario y éste les explicó que eran una clase exotiquísima de peces que como buenas celebridades no soportaban la compañía de nadie... si los dejaba juntos se iban a terminar matando... entonces los separó.
¿Los tuyos que son?

Ji. dijo...

noooooo éstos son peces cualunques ultra resistentes, todavía tienen los ojos amarillos como siempre, pero me voy a fijar bien no sea que estén boxeando a mis espaldas

anita dijo...

Estoy en el trabajo. Me aburro. Quisiera ser pez exótico y andar dejando ojos en compota.
Me voy a la asamblea. Hoy comienza mi camino gremial.

Besos!

Vivian García Hermosi dijo...

jime!! escribi algo y quiero q lo leas. anda a mi blog. besito