lunes, 24 de noviembre de 2008

Cuando la inteligencia da para tan poco

A ver si me explico, hay situaciones que desesperan, pero tal vez no sea la situación en sí,tanto como todos esos factores que una puede preveer. Ejemplo, que una empleada pública tome mate y se pinte las uñas la convierte en el estereotipo, pero cuanso el estereotipo HABLA como el esteretipo, defrauda. Por lo menos en la literatura pasa así porque en la vida real lidiamos con eso todo el tiempo. Es como cuando un intelectualito dice "por ende" cada tres palabras o una cheta "ni ahí". Son cosas que desesperan en su repetición y falta de desarrollo de una personalidad que no se restrinja en los parámetros de las novelas de Polka. Estaba buscando videos en youtube y me encontré con esto. Lo pero de tener una buena memoria es que después todo resuena como que lo escuché en algún lado.

2 comentarios:

BELÉN dijo...

me gusto "intelectualito".
los periodistas dicen mucho "por caso".

Anónimo dijo...

jajajajj será que tienen muchos casos!

Besos!

Ji