viernes, 14 de mayo de 2010

Viajes

El viaje celebra un vacío. Alguien se traslada, deja una huella. Cuando el viajero parte, deja su pasado. Incluso su recuerdo.

El que se queda convive con esa sombra. Una suerte de compañera onmipresente.

Cuando vuelve el viajero debe dar cuenta de ese tiempo elidido. El momento de la aventura, del descubrimiento es el mismo tiempo de la demora de quien lo espera.

El pacto implica hacer de la ausencia presencia en diferido, presencia en musculatura y gestos. Se traduce, generalmente, en "cuando te vea te voy a agarrar"